¿Qué personalidad te describe mejor como inversor? Coaching financiero (2)

Nuestros diferentes rasgos de personalidad y preferencias, junto con una amplia gama de comportamientos con sesgos emocionales y cognitivos, tienen un fuerte impacto en la forma en que invertimos. Podemos encontrar los diez peores errores de los inversores que comienzan

La idea de que nuestro dinero trabaje para nosotros nos resulta interesante. Pero cuidado, hay errores que debemos evitar:

  1. Invertir no es apostar.
  2. No buscar, no conocer. Investigar es la clave. Tanto la inversión que queremos hacer como el producto, la gestora, etc.
  3. No tener un horizonte, un objetivo y un plazo.
  4. No equilibrar riesgo y resultados esperados.
  5. No considerar nuestra propia aversión al riesgo.
  6. No diversificar.
  7. No engañarse con los precios bajos.
  8. No tener en cuenta las consecuencias de los impuestos en nuestras inversiones.
  9. Ignorar las comisiones de nuestros gestores.
  10. Aceptar la premisa de que los mercados son siempre eficientes. No todo el mundo hace una investigación exhaustiva.

Hay cuatro diferentes tipos de personalidad que describen a la mayoría de los inversores.

De acuerdo con el CFA Institute hay cuatro diferentes tipos de personalidad que describen a la mayoría de los inversores. Cada uno de ellos recoge su propia conducta de inversión y sus propios sesgos.

Behavioral Finance and Wealth Management: How to Build Optimal Portfolios That Account for Investor Biases (Wiley Finance) de [Pompian, Michael M.]
El mismo autor del artículo Michael Pompian, en su libro Behavioral Finance and Wealth Management: How to Build Optimal Portfolios That Account for Investor Biases, describe los sesgos de nuestro comportamiento asociados a cada tipo de comportamiento inversor.

Es necesario identificar a nuestros clientes en los cuatro tipos de inversor desde un enfoque de Economía del Comportamiento

Deberemos iniciar un proceso para identificar el patrón de comportamiento de nuestros clientes que podría llevar a, en un tiempo de turbulencias, modificar sustancialmente -¿erróneamente?- la definición racional de su plan de inversión a largo plazo.

  1. Entrevista con nuestro cliente para identificar rasgos de pasividad o actividad. Existen cuestionarios para realizarlo.
  2. Administrar un cuestionario acerca de la tolerancia al riesgo.
  3. Confirmar los sesgos de comportamiento relacionados con la tipología de inversor.
El resultado posible muestra una tabla con el siguiente contenido:

Comportamientos de los inversores

Cinco perfiles de inversores que buscan ser asesorados. Vanguard

En Vanguard, una de las más grandes compañías del mundo en gestión de inversiones han identificado cinco perfiles del comportamiento de los inversores cuando buscan asesoramiento. Es muy interesante para los asesores expertos en las inversiones de particulares y para los coaches financieros puesto que complementa la visión anterior del comportamiento base del inversor. Ahora la perspectiva es la que los inversores buscan de forma activa:

  1. Háblame. Quiero que mi asesor comparta el conocimiento.
  2. Hazlo por mí. Mi asesor puede hacerlo todo por mí.
  3. Lo quiero todo. Para mí, adaptación, credenciales y rendimiento, todo es importante.
  4. Quiero rendimiento. Resultados, quiero rendimientos.
  5. Colabora conmigo. Estoy buscando un colaborador financiero.

La forma en la que podemos trabajar con cada perfil, previa identificación, completándolo con la tipología de personalidad de inversor y sus potenciales sesgos nos ofrece un proceso de asesoramiento completo.

La planificación para el ahorro e inversiones que considera las barreras psicológicas, pero también para nuestros objetivos personales, es más inteligente.

Para completar la visión del asesor en el proceso de ayuda a su cliente vamos a incorporar la fijación de los objetivos, el factor tiempo. Cómo ayudamos a nuestros clientes a visualizar, a definir sus objetivos de ahorro e inversión a lo largo del tiempo.

Shlomo Benartzi  nos introduce, en su Thinking Smarter, seven steps to your fulfilling retirement and life, en la necesidad de emplear el conocimiento que proviene de la Economía del Comportamiento para identificar nuestros objetivos para comenzar el proceso para poder logarlos. Para ello, desde una perspectiva científica, nos identifica siete pasos en su modelo:

  1. Identifica tus objetivos, algo que no es obvio. Hemos de emplear el valor de lo que queremos, no generar alternativas que imaginamos posibles.
  2. Descubre tus “puntos ciegos” (¿Recordamos a Dilip Soman?). La solución se presenta en las listas de referencia.
  3. Prioriza tus objetivos. Generar un listado de priorización puede ser una buena alternativa.
  4. Piensa más allá de un único futuro. Parece evidente ¿verdad? La forma de lograrlo es emplear la prospectiva, explicarnos eventos del futuro como si nos hubieran acontecido.
  5. Reconoce los límites de las proyecciones.
  6. Considera las perspectivas de los demás. Si conocemos cómo alguna persona cercana a nosotros lo está acometiendo ya en la realidad nos resultará más fácil. Es tan fácil como aprender de los demás.
  7. Reprioriza los objetivos. La vida cambia y nos cambia a nosotros mismos.

– Nota del autor. Y es que cuando te pones a escribir sabes por donde empiezas pero no por donde acabas. En el siguiente artículo completaremos el compromiso de incorporar reflexiones del valor aportado por el Coaching Financiero y la propuesta que está llegando de los robot advisors.-