Hoy, que leemos prácticamente casi todo en pantallas, en nuestros móviles, que “clickamos” casi de forma compulsiva, sin focalizar mucho nuestra atención, que queremos una respuesta rápida, que tenemos una desinhibición casi completa con nuestros dispositivos, sea el que sea, ¿nuestros procesos de decisión nos llevan a la mejor alternativa para nosotros ? –Siempre queremos algo ¿no?-

¿Nuestros procesos de decisión nos llevan a la mejor alternativa para nosotros ?

  • Es más probable que agreguemos bacon a nuestra pizza si la pedimos por internet.
  • Si leemos un libro en una pantalla es menos probable que recordemos su contenido.
  • Podemos comprar algo sólo porque está ubicado en el mejor lugar de la pantalla, incluso aunque haya mejores opciones disponibles.
  • Si compramos con una pantalla táctil, probablemente sobrevaloraremos el producto que estamos considerando.
  • Es más probable que recordemos algo si se muestra en una fuente menos común, de difícil lectura.

Como nos dice nuestro amigo Shlomo Benartzi –Save more tomorrow-, cuando escribió en 2015 The Smarter Screen, tenemos sesgos cognitivos.

Es cierto, como ya dijimos, que cualquier organización, se dedique a lo que se dedique, busca cambiar el comportamiento de las personas. Es más, lo busquemos conscientemente o no, lo estamos haciendo constantemente. Por ello es fundamental que en los procesos de interacción con nuestros clientes, al aplicar cualquier “nudge”, con cualquier persona, lo tengamos perfectamente planificado. Estamos interviniendo su comportamiento, conocemos que va a tener sesgos cognitivos..

Y es ético y es necesario. Siempre que sea transparente, que la persona pueda “descolgarse” con facilidad de la propuesta que le estamos haciendo y que, y esto es crítico, el fin último sea una toma de decisión realizada por nuestro cliente buscando resolver su necesidad. Hay mucha y muy relevante reflexión al respecto, tanto desde las políticas públicas como desde las iniciativas privadas.

Como clientes, usuarios, lectores… pasamos la mayor parte de nuestras horas de vigilia mirando las pantallas y desafortunadamente pocos de nosotros somos conscientes de los sesgos visuales y los patrones de comportamiento que influyen en nuestro pensamiento cuando estamos con nuestros ordenadores portátiles, iPads, smartphones o smartwatches. ¡Y con nuestros buscadores! Eli Pariser nos cuenta como Google nos crea una burbuja en nuestras búsquedas.

El gran volumen de información y opciones disponibles en línea, combinado con la facilidad de comprar a menudo hace que la toma de decisiones sea pobre. Es fácil lamentar todas las formas en que el mundo en línea nos deja confundidos y distraídos, olvidadizos y agotados.

Para las organizaciones que contribuimos a cambiar los comportamientos de las personas con las que interactuamos, Shlomo Benartzi revela una caja de herramientas de intervenciones para la era digital y nos muestra cómo los diseños digitales pueden influir en nuestra toma de decisiones en pantallas en todo tipo de formas sorprendentes. Las pantallas pueden diseñarse para hacernos más inteligentes y ayudarnos a tomar nuestras mejores decisiones.