Nuestra capacidad de controlar el futuro es extremadamente limitada. Mucho más de lo que queremos creer. Es nuestra tendencia a subestimar el tiempo, el coste y los riesgos de las acciones futuras y al mismo tiempo sobrestimar los beneficios de las mismas. Lo que Kahneman llama la «falacia de planificación».

Y hemos de ser conscientes de que una baja capacidad de mantener continuidad de nosotros mismos a lo largo del tiempo afectará necesariamente, entre otras, a nuestra situación financiera.

Sólo existe el presente.

Es el presentismo filosófico. Es la creencia de que únicamente existe el presente, mientras que el futuro y el pasado son irreales. Con un poco de experiencia en el mundo financiero reconocemos el presentismo como una descripción apropiada de algo que nos ocurre de forma habitual. No planeamos lo suficiente para el futuro y permanecemos excesivamente fijos en el presente y en sus incesantes demandas y distracciones. Daniel Kahneman ya lo dijo, «el largo plazo no es donde se vive la vida». Y es lógico que así sea, en cierto modo, aunque podamos lamentarlo en «nuestros presentes futuros». En la implacabilidad del ahora futuro.   

¿Cuánto vas a cambiar en el futuro?

Para tomar decisiones más inteligentes sobre tus gastos, puedes responder a esta pregunta. Saber cuanto autosuficiente vas a ser te ayudará a tomar decisiones para lograr el justo equilibrio entre las necesidades de tu yo presente y tu futuro. En un artículo reciente de Shlomo Benartzi y David Faro en WSJ se recoge un gráfico que expresa un modelo para valorar nuestra continuidad.

En términos financieros, para comprender que una alta continuidad del yo puede conducir a mejores decisiones de gasto, hemos de hablar de una teoría económica clásica llamada Ciclo de Vida y su suavización del consumo. La teoría supone que debido a que las personas desean un camino relativamente estable de consumo, deberían equilibrar el gasto y el ahorro en el transcurso de sus vidas para mantener el nivel de vida lo más constante posible. Y como Sholomo y David nos dicen «conocer su nivel de autosuficiencia es útil porque puede ayudarle a tomar decisiones que logren el justo equilibrio entre las necesidades de su yo presente y de su yo futuro. Sentirse conectado a su futuro yo puede ayudarle a evitar el gasto excesivo hoy sin retrasar placeres asequibles».

En otro libro, Thinking Smarter, de Shlomo Benartzi ya recoge como podemos trabajar esa continuidad de nuestro yo necesaria. Así como una App que desarrollaron hace unos pocos años, que busca que realicemos un viaje hacia el futuro para repensar nuestras metas, lo que valoramos realmente.

Nuestro «futuro yo».

Y como casi siempre, un premio, una joya para los que hayáis llegado hasta aquí. Un video de Dan Gilbert, psicólogo social de Hardvard que publica sus conclusiones en las mejores revistas científicas, nos habla en este vídeo de que tenemos una ilusión que consiste en imaginar que la persona que somos ahora es la persona que seremos el resto de la vida. Y nos dice: «no es así».