¿Por qué quienes necesitan efectivo buscan préstamos o emplean tarjetas de crédito que no podrán pagar o tendrán una dificultad que crecerá en espiral? En términos de empleo del tiempo, las personas muy ocupadas toman prestado con altas tasas de interés para su devolución, toman tiempo prestado al posponer otros trabajos.

¿O hablamos mejor de escasez?

«Es la visión de túnel. Pedimos prestado porque adoptamos la visión de túnel. La escasez del día de hoy crea más escasez en el futuro.» Mullainatham y Shafir nos lo explican en su conocido libro La Escasez.

Si me centro en el presente, en mi necesidad económica de ahora, o de tiempo, no pienso en el presupuesto del mes siguiente, ya me ocuparé en su momento. Cuando consideramos este planteamiento nos enfocamos en los beneficios. Aunque piense en la escasez de mañana solo la podría percibir en abstracto. El presente presiona de forma real y automáticamente, es una suerte de sesgo del presente.

Los pobres piden prestado porque son pobres, no por ineptitud financiera.

No es la ineptitud financiera, o la miopía. La solicitud de préstamos, los altos tipos de interés, la espiral de nuevos préstamos para satisfacer los que van venciendo, la aparente imprudencia, son consecuencia directa de la visión de túnel de la escasez.

Los préstamos, de dinero y de tiempo, son especialmente atractivos cuando estamos en el túnel de la escasez.

Considerar el futuro requiere un ancho de banda que consume mucho y está gravado por la escasez del presente. Necesitamos recursos cognitivos para medir nuestras necesidades futuras, necesitamos control ejecutivo para resistir las tentaciones del presente. La escasez nos grava el presente y nos hace que pidamos prestado, aunque sea por encima de lo que nos dicte nuestro cálculo de rentabilidad.

Descuidar nuestras tareas importantes, pero no urgentes, es como pedir prestado.

La planificación es un problema para todos pero la escasez lo agrava mucho más. Con la mente enfocada a la escasez presente, la previsión corre el riesgo de convertirse en víctima del gravamen de la visión de túnel.

Sendhil Mullainathan, utiliza la economía conductual para estudiar una compleja serie de problemas sociales -aquellos que sabemos cómo solucionar, pero que no solucionamos. Sabemos cómo reducir las muertes infantiles causadas por la diarrea, cómo prevenir la ceguera derivada de la diabetes y cómo implementar tecnologías de células solares… pero aún así, de alguna manera, no lo hacemos o no podemos. ¿Por qué?

 

«Rediseñar el Cuadro de Mando» para luchar contra la pobreza y ayudar a las familias.

Las cosas que la economía del comportamiento puede hacer son relativamente de bajo costo y relativamente pequeñas, y pueden tener un impacto desproporcionado. Comprender el impacto de la escasez financiera en el ancho de banda mental puede ayudarnos a rediseñar las decisiones de las familias de bajos ingresos para darles una mejor oportunidad de éxito.

La mayor parte de los accidentes (financieros) ocurren en casa

La mayor parte de los accidentes (financieros) ocurren en casa. Nos dice Martin Sandbu en el FT. La financiación es un ingrediente vital para el crecimiento económico, pero también puede ser excesiva. En los últimos cincuenta años, el crédito de los bancos y otros intermediarios a los hogares y las empresas ha crecido tres veces más rápido que la actividad económica. El crédito puede ser un obstáculo para el crecimiento cuando se destina más a los hogares que a las empresas. Ver Finance and inclusive growth.

El FMI ha dedicado un capítulo (con un resumen del blog) a la deuda de los hogares y nos dice que un aumento de la deuda de los hogares puede impulsar el crecimiento económico en el corto plazo, pero hace que el crecimiento de tres a cinco años sea inferior a lo que habría sido.

Sí, podemos concluir que «los pobres piden prestado porque son pobres, no por ineptitud financiera».