Pero… ¿por qué no podemos parar de comprobar nuestro email? La dopamina, el gregarismo, el sesgo del presente, la aversión al arrepentimiento, entre otras causas, pueden ser razones de nuestra constante conectividad.

El mundo del trabajo y sus patrones de comportamiento están siendo constantemente cambiados por la tecnología digital. El propio lugar de trabajo ya no existe en muchas ocasiones, los empleados están cada vez más «conectados» fuera del horario laboral. La línea entre la vida profesional y la personal es tenue. Es por ello que, de forma generalizada, el tiempo de trabajo no es continuo.

Por supuesto que se producen comportamientos inadecuados en algunas compañías y es por ello por lo que ha debido entrar en vigor en Francia una Ley que recoge el derecho a desconectar. Con esta norma las empresas francesas tendrán la obligación de poner en marcha los instrumentos de regulación de las herramientas digitales. Estas medidas tienen por objeto garantizar el cumplimiento de los períodos de descanso y tiempo libre y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y familiar.

¿Qué significa desconexión? En buena parte no tener que responder a mensajes de correo electrónico fuera de las horas de oficina ni estar conectados a las aplicaciones de nuestro trabajo, formarnos en los riesgos de la conexión permanente…

Probablemente ha sido la constatación de la realidad en Francia, el 37% de los profesionales en activo utiliza herramientas digitales fuera de las horas de trabajo. Lo ha constatado un estudio ELEAS (septiembre de 2016) lo que ha movido y generado la puesta en práctica de la nueva norma.

Pero ¿por qué no podemos parar de comprobar nuestro email? ¡Ups!

  • Una de las razones puede ser el efecto de la dopamina.
  • Pero también la ciencia del comportamiento nos aporta razones para la intervención:
    • Herding, gregarismo, o no querer estar desconectado de mi grupo.
    • Sesgo del presente, nos gusta tener nuestras «tareas hechas», para ello el email es un compañero complicado, aunque solo un 10% de la bandeja de entrada pueda requerir atención inmediata.
    • El hábito, instinto de supervivencia, que nos lleva a “estar conectado” en ocasiones de forma no completamente racional. Puede tener su fundamento en sesgos como: la aversión al arrepentimiento, el agotamiento del yo, etc.

Ya hay empresas que, de una forma seria, están acometiendo este reto. Ideas42 es una compañía que trabaja en diferentes proyectos que quieren resolver problemas sociales, por ejemplo los que tienen que ver con la realización de un trabajo saludable aplicando los últimos conocimientos de la investigación en el comportamiento humano. En su propia experiencia, siendo ellos mismos un grupo de personas informadas acerca del comportamiento humano, realizaron varios recordatorios oportunos en los días previos al cierre de la oficina en Navidades. Sin embargo, en general, no se desconectaron completamente. Aunque el hecho de que el equipo tuviera un volumen de correo electrónico muy bajo, puede ser recibido como una pequeña victoria. Es importante decir que no se apagó el servidor, se confió en el juicio de las personas sobre si necesitaban estar trabajando.

De forma complementaria, vivimos diferentes distracciones que compiten por nuestra atención en nuestra actividad laboral: whatsup, navegar por Facebook o Twitter, navegar por internet… Otro ¡Ups!

Probablemente vuelven a ser las mismas razones de conectividad: dopamina, herding, sesgos del presente, arrepentimiento… Deben ser las mismas razones, ahora en nuestro tiempo laboral y con conectividad de nuestra vida privada.. Va a ser interesante para todos nosotros introducir algunos cambios en nuestros comportamientos y hábitos. Una buena decisión será, sin duda, vivir el aquí y ahora.

Distracciones

Fuente: VirginInpulse